El aceite de oliva virgen extra (AOVE) es una y mil cosas al mismo tiempo. Es gastronomía, es salud, es tradición, es diseño y, por supuesto, también es turismo. Las almazaras y cooperativas, las fincas de olivar o el propio proceso de producción y la historia y costumbres asociadas al AOVE se han convertido en un importante atractivo turístico en los últimos años. Y qué mejor lugar para poner en práctica el oleoturismo que la provincia de Jaén, el primer productor mundial de aceite de oliva gracias a su bosque de 66 millones de olivos.

El territorio jiennense ofrece numerosas posibilidades para empaparse de la cultura milenaria del aceite de oliva, pues de este rincón de la Bética ya partían cargamentos de aceite para su consumo en la capital del Imperio Romano. Como toda buena actividad turística que se precie, el turista puede comenzar su periplo explorando los museos dedicados al aceite de oliva, entre los que destaca el espectacular Museo Activo del Aceite de Oliva y la Sostenibilidad (Terra Oleum), ubicado en Geolit, y en el que tiene su sede el Consejo Regulador de la IGP «Aceite de Jaén». Seleccionado como centro de referencia por la Unión Europea para la difusión de la cultura del Aceite de Oliva, alberga un moderno espacio expositivo integrado por espacios arquitectónicos singulares, entre los que destaca su Caja Áurea y un entorno natural formado por el Bosque de Olivos Centenarios.

Además, no hay que olvidar otros centros de interés como el Museo de la Cultura del Olivo de La Laguna, en Baeza, o el Centro del Olivar y del Aceite de Úbeda, ambos ubicados en edificios singulares y enclavados en dos municipios que son ciudades Patrimonio de la Humanidad.

Sin embargo, la mejor forma de conocer el proceso de elaboración del aceite de oliva y todas sus propiedades y beneficios para la salud es acudir directamente al lugar en el que se elabora: las almazaras y cooperativas. En la actualidad, numerosas fábricas repartidas por toda la provincia han abierto sus puertas a los visitantes, de forma que pueden conocer de primera mano el proceso completo de elaboración del AOVE, esto es, desde cómo se recolecta la aceituna hasta que es molturada y envasada.

Muchas de ellas forman parte de OleotourJaén, una potente apuesta turística puesta en marcha por la Diputación Provincial de Jaén, que reúne una variada oferta relacionada con el olivar y el aceite: desde museos, almazaras y restaurantes especializados, hasta alojamientos rurales, cortijos, centros de interpretación, servicios turísticos o eventos ligados a la cultura del olivar y del aceite de oliva.

En OleoturJaén están incluidos numerosos inscritos en la IGP «Aceite de Jaén», como la cooperativa Ciudad de Jaén, Aires de Jaén, Hacienda la Laguna, Aceites Florencio Aguilera, la cooperativa «Virgen del Perpetuo Socorro» de Alcaudete, la cooperativa «Nuestra Señora del Pilar» de Villacarrillo, Oleocampo, Cortijo La Torre, Oro Bailén, Oleícola San Francisco o Aceites Melgarejo.

También forman parte de este producto turístico museos puestos en marcha por nuestros inscritos, como el Museo del Aceite de Oliva «Alcalá Oliva». El museo se ubica en un edificio que posee más de un siglo de antigüedad, conocido como fábrica de las Caserías de San Isidro. Alcalá Oliva ha llevado a cabo una ardua labor de rehabilitación de todos los edificios y sus inmediaciones, devolviendo a este lugar su encanto y esplendor histórico. También el Centro de Interpretación de Oleocampo, situado en Torredelcampo, que permite conocer las cualidades, los usos y las ventajas nutricionales del Aceite de Oliva Virgen Extra.  Además, la Cooperativa Virgen del Perpetuo Socorro ha puesto en marcha recientemente el Museo del Aceite de Alcaudete, un espacio que permite conocer la vestimenta antigua de los trabajadores del campo, el origen del aceite de oliva y cómo llevar a cabo la cata de este producto.

Dentro del oleoturismo, hay que destacar también uno de los principales atractivos que hacen decidirse a los visitantes a conocer un destino: la gastronomía. El aceite de oliva es la base de la cocina en la provincia de Jaén, que ha alcanzado un gran nivel y excelencia en los últimos años, hasta llegar a ser conocida como la “San Sebastián del Sur”. Dos estrellas Michelin para dos cocineros, Pedro Sánchez (Bagá) y Juan Aceituno (Dama Juana) que se declaran embajadores del Aceite de Oliva Virgen Extra, y numerosas apuestas de calidad hacen de Jaén una provincia de gran interés para los foodies. A todo ello hay que sumar experiencias al alcance del viajero como catas de aceite dirigidas, tratamientos en spa con aceite de oliva, compras de cosméticos a base de AOVE  y elementos decorativos de madera de olivo o incluso la posibilidad de recoger su propia aceituna y fabricar aceite de oliva durante los meses de campaña.

Y otra parte del gran atractivo que presenta la provincia de Jaén es el propio paisaje del olivar, que domina casi toda la geografía jiennense y sorprende al visitante por su armonía y enorme extensión. La singularidad e importancia de este paisaje con raíces milenarias ha motivado que haya sido propuesto como candidato a ser declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por parte de la Unesco. Una candidatura que esperamos se convierta en realidad en los próximos años para otorgar la importancia que se merece al mar de olivos de Jaén.