Una Indicación Geográfica Protegida (IGP) como «Aceite de Jaén» es una figura de calidad que presenta numerosas ventajas tanto para el consumidor que adquiere el producto como para el agricultor que comercializa su Aceite de Oliva Virgen Extra bajo esta certificación. A todo ello hay que unir el beneficio para el conjunto de la provincia de Jaén, ya que el principal objetivo con el que nace este proyecto es revalorizar la calidad del aceite de oliva de Jaén para contribuir al prestigio de imagen de la provincia.

Ventajas para el consumidor

Garantía de calidad
El sello de nuestra IGP permite al consumidor tener la seguridad plena de que está comprando un producto de calidad garantizada, que diferencia el aceite de oliva virgen extra de Jaén del resto. De esta forma, se protege de fraudes o falsificaciones, y se asegura de que el producto que ha adquirido cumple con nuestras estrictas normas establecidas para poder certificar un AOVE de la más alta calidad.

Beneficios para la salud
El consumidor tiene la garantía absoluta de que adquiere un Aceite de Oliva Virgen Extra, que es la categoría que ha demostrado que tiene más beneficios para la salud en los numerosos estudios científicos realizados en los últimos años

Altas cualidades gastronómicas y nutricionales
El producto avalado por la IGP “Aceite de Jaén” es un Aceite de Oliva Virgen Extra certificado de la más alta calidad, lo que implica que posee las mejores cualidades nutricionales y gastronómicas para la preparación de platos o para su uso como aderezo. La completa garantía para obtener el mejor sabor y disfrute gastronómico.

Ventajas para el productor

Diferenciación
El principal valor es la diferenciación que la IGP «Aceite de Jaén» aporta es la diferenciación del producto. Portar esta marca implica disponer de una potente herramienta diferenciadora del resto de AOVE: sólo los inscritos en el Consejo Regulador pueden acreditar que sus productos son de Jaén.

Incremento de la renta
Otro gran beneficio es el incremento y una repercusión positiva en la renta del olivarero, ya que el consumidor lo percibe como un producto de máxima calidad garantizada y está dispuesto a pagar un precio superior.

Apoyo a la promoción
Nuestra Indicación Geográfica Protegida tiene presencia en todas las ferias agroalimentarias importantes para dar a conocer a las marcas inscritas a ella. Esto permite a las marcas inscritas conseguir la máxima visibilidad posible y abrir una puerta de entrada para contactar con operadores importantes del sector del AOVE.

Percepción como producto tradicional
El interés de los consumidores por los productos tradicionales o típicos es cada vez mayor, ya que se consideran más saludables y sabrosos que otros productos de identidad desconocida. El sello de la IGP hará que tu aceite de oliva virgen extra de Jaén sea, nada más verlo, percibido así.